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Personajes perfectos: a don Perfecto y a doña Perfecta no los quiere nadie

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Personajes perfectos: a don Perfecto y a doña Perfecta no los quiere nadie

Nadie es perfecto y a no ser que quieras escribir sobre una deidad, es importante evitar a toda costa a don Perfecto y a doña Perfecta.

Uno de los errores más comunes que encontramos en muchas historias es que el protagonista es la perfección evolutiva del ser humano, es decir, tiene una belleza abrumadora, una inteligencia que hace palidecer a Stephen Hawking, tiene un sistema de valores con los que podría fundar su propia ideología, es el Leonardo Da Vinci de las disciplinas humanas inventadas y por inventar (y casi seguro que de las extraterrestres también). Sin olvidar que es el individuo con más suerte del cosmos. ¿Por qué es un defecto ser perfecto?

La respuesta es muy sencilla, si nuestro protagonista es capaz de hacer todo lo que se proponga y no tiene defectos de ningún tipo, eso quiere decir que no hay problemas que solventar ni conflictos que resolver, y sin dificultades no hay historias.

Un ejemplo de personaje que puede hacer todo lo que se proponga y más sería Rey en la séptima entrega de Star Wars. Dicha mujer es una experta en idiomas, puede pilotar de forma profesional cualquier tipo de nave, es una mecánica que no conoce límites, y logra usar el poder de la Fuerza sin despeinarse. ¿Cómo puede la audiencia verse emocionada ante un personaje que puede con todo?

«Si creamos personajes perfectos, no hay una historia interesante que contar». @DavidTorresOrtn Clic para tuitear

 

Además, si creamos un personaje perfecto, no sólo no hay una historia interesante que contar o un personaje poco convincente, sino que el espectador desconecta por completo al no verse reflejado en él. Nadie es perfecto y a no ser que quieras escribir sobre una deidad, es importante evitar a toda costa a don Perfecto y a doña Perfecta.

¿Es imposible desarrollar a un personaje que sea imbatible?

En absoluto, voy a poner como ejemplo al cómic One Punch Man. En este manga (y recientemente serie de animación) el protagonista es un superhéroe tan poderoso que puede destruir a cualquiera de un puñetazo. ¿Cómo podemos diseñar una historia interesante con esta premisa? En la serie hacen que el protagonista se vea comprometido a nivel personal, es decir, es un palurdo que no sabe encajar en la sociedad y al ser indestructible nunca encuentra retos en su vida. En definitiva, quiere ser feliz y lucha por ello.

¿Y cómo damos defectos a nuestros personajes? Depende, ¿qué quieres contar? ¿Una historia sobre cómo el dinero no es lo más importante en la vida? Pues haz un personaje avaricioso, un enfermo del dinero, para ponerle a prueba y así, al final de la historia, se dé cuenta de que lo material no da la felicidad.

Por consiguiente el resto de personajes deben ser diseñados por contraste, ¿tenemos un personaje avaricioso?, le pondremos a uno que esté forrado y que pueda aprovecharse de él. ¿Queremos que haya un personaje que le quiera?, haremos a ese personaje pobre, para que sea difícil juntarlos, etc.

Hay que tener presente que sin conflicto no hay historia y sin defectos es difícil que haya un conflicto. Por eso nadie quiere a don Perfecto y a doña Perfecta, porque no tienen problemas, no pueden ser identificados con nadie y no pueden ser los protagonistas de la historia sobre la que probablemente quieras escribir.

David Torres Ortún

@DavidTorresOrtn

 

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