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El altísimo precio de no corregir una novela

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La corrección más cara es la que no se hace.

Muchos autores noveles, cuando terminan el borrador de su primera novela solo tienen una idea en la cabeza: publicar cuanto antes. Y esto una vez superada la fase de circulación de fragmentos del manuscrito entre amigos y familiares con el fin de obtener, también lo antes posible, una valoración objetiva de su trabajo. En la mayoría de los casos esto es un grave error, porque esos familiares y amigos no suelen estar capacitados profesionalmente para cumplir esa tarea, pero además, su opinión está bajo sospecha innegable de parcialidad.

El altísimo precio de no corregir una novela

Las opiniones recabadas por el autor, en el mejor de los casos, le pueden desvelar ciertos fallos, seguramente los más visibles, esos que no escaparían ni al lector más distraído; pero no serán de ayuda para poner de relieve las fallas reales o potenciales que contenga el texto y que tienen el poder y la capacidad de arruinarlo.

Es una fácil deducción: un texto corregido por cualquier persona no puede aspirar nunca a alcanzar un mínimo de calidad con que presentarse ante el lector. O dicho de otro modo, un texto corregido por cualquiera no va a gustar a cualquiera.
Si el autor tiene la aspiración de que el lector le preste varias horas de su vida que nunca va a recuperar, lo menos que puede hacer es ocuparse de que su texto le llegue en la de mejor de sus versiones, y para conseguirlo es evidente que el apoyo de amigos y familiares no es suficiente, como decía, en la mayoría de los casos.

La corrección profesional

¿Qué puede esperar un autor de sus lectores cuando les da a leer un texto corregido, en el mejor de los casos, por amigos y familiares, es decir, un texto susceptible aún de grandes mejoras?
Lo mejor que puede esperar de sus lectores es que terminen de leer su primera novela, que al mismo tiempo se convertirá en la última novela que lean de él.
Con la cantidad de títulos que se publican hoy en día, ¿quién le va a dedicar ni un minuto de su tiempo a la obra de un autor que no cuenta con los servicios de un profesional para pulir y sacar brillo a lo escrito?

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Una mirada profesional sobre tu novela te va a desvelar, no solo fallos formales más o menos comunes, reconocibles y molestos para gran cantidad de lectores, sino también aquellos fallos estructurales y funcionales que hacen que tus personajes se desinflen a mitad del segundo acto, que tus tramas sean casi invisibles o que sean absorbidas por las subtramas, que tus conflictos narrativos sean pobres o no estén explotados lo suficiente, que la tensión narrativa de tu texto no mueva al lector de su asiento, que el lenguaje literario presente incoherencias o anacronismos, o que el narrador engañe o confunda al lector.
A veces se alegan cuestiones económicas para no abordar una corrección profesional, pero puedes estar seguro de que la corrección más cara que existe es la que no se hace, ya que su precio es que nadie querrá leer lo siguiente que escribas.

2 Comentarios
  1. Gloria dice

    Buena información, ¿algún contacto de un editor? ¡gracias!

    1. One dice

      Hola, Gloria:
      Gracias por participar.
      Si buscas un corrector que te ayude a conseguir la mejor versión posible de tu obra, nosotros podemos ayudarte. Escríbenos a one@capitulo1.es con los detalles y te buscaremos la mejor opción.
      Si lo que buscas es un editor que publique tu texto, eso es más difícil, porque depende de muchos factores y de muchas variables.
      ¡Saludos!

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